Responde al momento, con tu información
Contesta cada mensaje usando tu catálogo, tus documentos y tus fotos. Si algo no está en tu base de conocimiento, no lo inventa: lo deja como consulta pendiente para una persona.
WhatsAgent responde a cada persona que le escribe a tu empresa con la información real de tu catálogo, califica al interesado y agenda la llamada con un asesor — dentro de tu horario de atención.
Español e inglés · varias empresas en la misma plataforma
Ejemplo ilustrativo. Lo que responde el agente sale de la base de conocimiento de cada empresa.
Alguien pregunta precio y disponibilidad a las once de la noche. Si nadie contesta en minutos, ya está preguntando en otro lado.
Y cuando por fin alguien contesta, el trabajo real apenas empieza: repetir la misma información veinte veces al día, distinguir quién va en serio y encontrar un hueco para llamarlo.
WhatsAgent se queda con la parte repetible —responder con la información correcta y acordar la llamada— y le entrega al asesor una persona interesada, con la conversación completa detrás.
Nada de esto es una promesa a futuro: es lo que la plataforma hace hoy en producción.
Contesta cada mensaje usando tu catálogo, tus documentos y tus fotos. Si algo no está en tu base de conocimiento, no lo inventa: lo deja como consulta pendiente para una persona.
Distingue a quien quiere comprar hoy de quien apenas está viendo, y separa las consultas entre empresas. Cada lead llega al panel con su estado y su historial completo.
Propone horarios que caben en tu horario de atención, los confirma con el cliente y deja la cita registrada para el equipo.
Cuando una conversación se queda a medias, retoma el contacto en el momento adecuado — sin que nadie tenga que acordarse de hacerlo.
Transcribe las notas de voz, lee las imágenes y los PDFs que manda el cliente, y puede devolverle la ficha o el documento que corresponde.
Una sola lista de trabajo: leads calientes para llamar ahora, llamadas agendadas, consultas que el bot no pudo resolver y solicitudes entre empresas.
Enlazas tu número de WhatsApp Business y defines tu horario de atención. No cambias de número ni pierdes tus conversaciones.
Subes catálogo, precios, documentos y fotos. Eso —y solo eso— es de lo que el agente puede hablar.
Tu equipo abre el panel y ve a quién llamar, a qué hora y por qué. Lo demás ya está conversado.
Cada respuesta pasa por controles determinísticos después de que el modelo la escribe y antes de que el cliente la reciba. Si una respuesta no cumple, no se envía.
Toda cifra que menciona tiene que existir en tu catálogo. Si no está, la respuesta se bloquea: no aproxima, no calcula descuentos ni arma paquetes por su cuenta.
No confirma existencias, tiempos ni fechas que no tenga. Antes de suponer, deja que lo verifique un asesor.
Solo ofrece horarios dentro de tu horario de atención, y solo los dice cuando la cita queda realmente registrada. Nada de «te llamamos pronto».
Cuando falta información, la conversación entra a la cola de pendientes con todo el contexto, en lugar de improvisar una respuesta.
Cuéntanos de tu empresa y te mostramos el agente funcionando con tu propio caso.